lunes, 12 de octubre de 2026

Ser estadounidense: una ciudadanía que también se paga


Estados Unidos es de los pocos países del mundo que cobra impuestos por ciudadanía y no por residencia. 

Esto significa que un estadounidense, o un mexicano con doble nacionalidad, debe declarar ante el IRS lo que gana en cualquier parte del mundo, aunque nunca haya vivido allá. 

Existen mecanismos para evitar pagar dos veces, como los créditos fiscales y el tratado entre México y Estados Unidos, pero la obligación de declarar no desaparece.

¿Y si se renuncia a la ciudadanía? 

Salir no es gratis. Además del trámite consular, cuyo costo se redujo de $2,350 a $450 dólares para citas a partir del 13 de abril de 2026, puede aplicar el llamado exit tax o impuesto de salida.

Este impuesto aplica a quien cumple alguno de estos supuestos: un patrimonio neto de al menos 2 millones de dólares, un impuesto promedio anual en EE. UU. superior a $211,000 en los últimos cinco años, o no poder acreditar cinco años de cumplimiento fiscal. 

En ese caso, la ley trata a la persona como si hubiera vendido todos sus bienes a valor de mercado un día antes de renunciar, y cobra impuesto sobre la ganancia que exceda de $910,000 

En resumen, el fisco estadounidense te acompaña mientras seas ciudadano y te cobra al despedirte. Renunciar es irreversible, por lo que conviene planearlo con asesoría especializada.

Gerardo Lara


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